Un año más se avecina el día 25 de noviembre
como Día Internacional contra la Violencia de
Género.
Cuando se conmemora un día internacional,
siempre surgen voces críticas. Argumentan que
resulta absurdo y ridículo dedicar tan solo un
día a problemas realmente trascendentales, de
los cuales deberíamos hablar todo el año. Por
otro lado la violencia machista cobra -por sí
misma- un trágico protagonismo un día y otro
también.
En la Asociación Maeve,
estamos de acuerdo con esas argumentaciones, sin
embargo, y tratando de mantener un espíritu
optimista en un día tan importante, intentaremos
rentabilizar esa atención, así que bienvenidos
sean los días internacionales si al menos en esa
ocasión se focaliza la atención mundial sobre el
problema.
El Día internacional contra la
Violencia de Género, es una oportunidad más para
seguir pidiendo lo que pedimos todo el año: una
mayor implicación de la sociedad, que las
voluntades políticas se concreten en un aumento
de medios a los servicios públicos implicados;
que se forme a las y los profesionales que
trabajan en los mismos…tantas y tantas demandas…
Pronto ¿Cómo no?, tocará hacer el macabro
balance anual de víctimas -eso sí- las mortales,
porque las muertas en vida parece que cuentan
menos.
Nuestra asociación lamenta no
poder -en este 25 de noviembre de 2.008- hacer
un balance más positivo que en años anteriores;
la realidad es tozuda. No obstante -como dicen
que es lo último que se pierde- no perdemos la
esperanza de que en el próximo 25 N, sí podamos
apreciar una sensible disminución de las
víctimas mortales y menos mujeres que continúen
viviendo el infierno del maltrato. Recursos
existen, ahora solo hace falta que funcionen.
Por último, también nuestro
recuerdo para Patricia, vecina langreana
asesinada este año y cuyo crimen aún no ha sido
castigado.
Por ella y por tantas otras,
anhelamos el día en que -resultando innecesaria
esta conmemoración- todas y todos, como en el
más extraordinario juego de los barcos, podamos
gritar: 25 –N ¡¡HUNDIDO!!!