Conocíamos semanas atrás las
declaraciones del Fiscal de Violencia de Género
de Córdoba, en las que – evaluando el problema
en esa provincia- valoraba muy positivamente la
implicación del entorno de la mujer maltratada y
de la sociedad cordobesa en general, ya que nada
menos que el 30% de las denuncias tramitadas por
delitos relacionados con la violencia de género,
provenían de terceras personas.
Para la Asociación Maeve,
estas declaraciones reflejan la formación de
esta persona para el cargo que desempeña. Y nos
llama la atención porque, desgraciadamente, esta
valoración no es generalizada entre las personas
que integran el Mº Fiscal.
Son demasiadas las ocasiones
en las que, cuando la denuncia no parte de la
propia mujer y ante la negativa de ésta a
declarar en contra de su maltratador, se
prescinde del testimonio de la persona que
denuncia y olvidándose del carácter público de
estos delitos, se aborda como si de un problema
privado se tratara.
También los medios de
comunicación han reflejado varias noticias de
brutales agresiones sexuales a niñas, siendo los
agresores también menores.
En nuestra asociación no
dudamos en calificar los hechos como de
Violencia de Género, ya que se han perpetrado
contra niñas por el mero hecho de haber nacido
mujeres.
Insistimos una vez más, en la
necesidad de una educación en valores de
igualdad, donde niños y niñas se vean y traten
como iguales. También se pone de manifiesto, la
ausencia de recursos especializados para las
propias niñas y para sus familias, que se
enfrentan a procesos en los que – al tratarse de
la jurisdicción de menores, más garantista (para
el delincuente claro) que la justicia ordinaria-
se tiene aún menos en cuenta sus derechos como
víctimas.
Asimismo fuentes policiales
han hecho públicos los últimos datos relativos a
denuncias falsas.
Como en esta ocasión –lejos de conjeturas- sí se
facilitan cifras y datos concretos sobre estas
denuncias, ninguna tiene que ver con la
violencia de género.