HOMOSEXUALIDAD Y VIOLENCIA DE GÉNERO

 

La muerte de un hombre en la localidad almeriense de Adra, ha vuelto a reabrir el debate sobre si la violencia en una pareja homosexual, puede ser calificada como violencia de género.

En la asociación, tuvimos conocimiento del hecho al poco de producirse, puesto que desde el Diario de Almería nos realizaban una entrevista sobre la naturaleza de este tipo de violencia y su posible encuadre dentro del concepto de Violencia de Género.

Tras mostrar nuestra repulsa por este asesinato (para tranquilidad –esperemos- de algún que otro polemista digital), contestamos con los argumentos ya expuestos en otras ocasiones. Este suceso, no puede ser considerado violencia de género, ni desde el punto de vista jurídico, ni desde el punto de vista sociológico.

El concepto jurídico exige un sujeto activo hombre y una víctima mujer. Tampoco tiene encaje en el concepto sociológico definido ya en 1.993 por la Organización de Naciones Unidas, como la violencia que sufre una mujer por el mero hecho de serlo.

Argumentamos también que la Ley Integral contra la Violencia de Género, surge como respuesta del poder legislativo a un gravísimo problema social que había de ser afrontado con urgencia y rigor. Así se ha hecho en anteriores ocasiones, con otras violencias como el terrorismo llamado “político” o la violencia perpetrada por menores de edad.

No obstante, las personas homosexuales que puedan ser víctimas de la violencia de sus parejas, como cualquier persona que en el entorno familiar sea maltratada, gozan hoy de una mayor protección. Y para que esto sea así, en este país ha tenido que derramarse la sangre de miles de mujeres, que murieron a manos de sus maridos o parejas.

Ojala, nunca tenga que ser regulada de forma específica, este tipo de violencia. Significaría que se trata de hechos -aunque graves y deleznables- puntuales.
 

     

ASOCIACION CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO "MAEVE"