YO PRESUNTO

  TÚ PRESUNTAS

          ELLA PRESUNTA …
 

 

Titulamos de esta forma nuestro artículo para esta edición de LA CUENCA DEL NALÓN, para llamar la atención sobre la caprichosa, desmedida y -lo que aún es peor- nada inocente utilización de este participio del verbo presumir.

Y nos referimos a su inadecuada utilización, ligada al concepto de presunción de inocencia.
Según este concepto, la persona acusada de cometer un delito sería, no presunta culpable, sino presunta inocente, puesto que lo que se presume es su inocencia.

Pues bien, la expresión ha ido derivando hasta atribuirse dicha presunción a la propia víctima del delito. ¿Adivináis en qué delitos? ¡Justo! En los relacionados con la Violencia de Género.

Cuando en los medios de comunicación se aborda una noticia sobre esta violencia, con frecuencia se pasa del presunto inocente al presunto maltrato y de la presunta lesión a la presunta maltratada, que por algo ella sí tiene que demostrar su inocencia.

El otro día escuchaba una tertulia en nuestra televisión autonómica, en la que una abogada -yo diría presuntamente formada en violencia machista- tras disertar sobre intereses espurios decía: “…claro cuando te encuentras con una chica realmente maltratada…”

Este tipo de afirmaciones, constituyen terreno abonado en el que germina la semilla de la duda, que se intenta verter sobre nuestro inconsciente colectivo.

Señoras y señores, un poquito de vergüenza torera, o toricida, como prefieran.

Resulta esperpéntico que con las abrumadoras cifras de mujeres asesinadas, mutiladas, desfiguradas, incapacitadas y con gravísimas lesiones psicológicas -lo cual se considera que no es más que la punta del iceberg- se mantengan este tipo de expresiones.

Y en la Asociación Maeve nos presuntamos: ¿Esto es el mundo al revés? Pues se le parece mucho.

     

ASOCIACION CONTRA LA VIOLENCIA DE GENERO "MAEVE"