VÍA CRUCIS

 

       Escribo esta columna en plena efervescencia de la Semana Santa, por lo que me permitiréis la licencia del título elegido para la misma.


       Terminábamos el mes de febrero en la misma tónica sangrienta con la que comenzaba:


       Martes 26: cuatro mujeres son asesinadas sin que, por cierto, se suspendiera campaña electoral alguna. Claro ninguna de ellas había sido concejala.


       Miércoles 27: asisto a un entierro en la Iglesia Parroquial de Sama, sin que se realizara la más mínima mención, de entre tod@s l@s afligidas del planeta, a las mujeres víctimas de la violencia machista.


       Viernes 14 de marzo: aparece el cadáver calcinado de nuestra vecina Patricia Fernández Guzmán sin que, hasta el momento, nadie se atreva a calificar su muerte de crimen machista. Una televisión autonómica, en cambio, parece tenerlo muy claro y, sin ningún rubor, califica el hecho de “crimen pasional”. Atención, apasionad@s del mundo porque, parece ser que la pasión mata.


       Domingo 16, todavía con Patricia de cuerpo presente, llego al hospital de Riaño y según me bajo del coche escucho una ráfaga de voladores que tiñe el cielo de emociones festeras. Claro, me explican momentos después, anuncian el comienzo de la temporada sidrera.


       Sábado de Pasión: una mujer es asesinada por su marido recién salido de la cárcel donde había estado por haberla maltratado y por el tratamiento de la noticia concluyo que de haber sobrevivido la mujer, tal vez la hubiesen imputado a ella.


       Domingo de Resurrección: el cadáver de una mujer es encontrado calcinado en las afueras de Cartagena y una televisión de ámbito estatal lanza al aire la siguiente pregunta: ¿crimen machista o crimen sexual? No dudamos en instarles a que tan pronto resuelvan el dilema nos comuniquen sus conclusiones, pues estamos impacientes por conocer las diferencias existentes entre ambos tipos de crímenes.


       Lunes de Pascua: el cadáver mutilado de otra mujer es hallado en un parque madrileño con claros signos de agresión sexual. Nueva encrucijada para medios de comunicación social “es posible que se trate de una nueva víctima de la violencia machista”


       Entretanto, se hace público el balance de víctimas mortales durante las vacaciones de Semana Santa.
¿Será que la Guardia Civil de Tráfico dispone de suficientes medios?
¿Será que los potenciarles infractores de sienten realmente controlados?
¿Será que les ha llegado el mensaje de que esto va en serio?

       Sea lo que sea, ¡Como envidio a la DGT!